sábado, 7 de mayo de 2011

Panes y recuerdos

Mis primeros recuerdos del pan, son un horno de leña con la cúpula blanca y un leñero en la parte de abajo, alrededor había una pared semiderrumbada y unas bandejas de hierro viejas y abolladas con unas bolas blancas de masa para hacer el pan.

Creo que aquí empezó mi afición por hornear panes.Por circunstancias de la vida estos recuerdos quedaron en un rincón de mi memoria adormecidos, que no olvidados, hasta hace unos meses.

Gracias a una larga convalecencia y a las nuevas tecnologías ,he vuelto a descubrir aquel olor a pan recién sacado del horno de leña y el crujido de la corteza al apretarlo entre las manos.

Un viejo horno de leña

5 comentarios:

  1. El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos y da igual cuanto pase si al final los recuperamos.

    deliciosa afición!:)

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  2. Se ve por tu comentario,que eres una persona culta
    Gracias Laura
    Un saludo.

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  3. Siempre hay un motivo por el cual los recuerdos vuelven con más fuerza a la mente. Enhorabuena por
    haberlo hecho realidad

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  4. !Me encanta el pan¡ y es un placer para los sentidos comer el que tu haces.
    Hemos compartido mesa, disfrutando de tu compañía y la de tu familia, y volviendo a saborear el "pan de pueblo" que tan buenos recuerdos me trae de mi niñez, recuerdos inolvidables junto a mi abuela.
    Pero lo más importante es que alrededor del pan se ha fraguado una gran amistad, espero perdure en el tiempo, como el buen pan.
    Gracias por vuestra amistad.
    Oscar, Pol y Yolanda

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  5. Hola Anonimo:La verdad es que tu comentario me enorgullece y me anima a seguir con esta afición tan noble y sencilla pero a la vez profunda.Espero estar a la altura que mereceis.

    Gracias y abrazos.

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